Huelo la gorra negra que dejaste olvidada ayer; Cierro los ojos, estos comienzan a aguarse al extender mis manos y no encontrarte… Son tres días sin ti, no sé cuándo volveré a verte, y eso me entristece porque los segundos de mi existencia se hacen eternos y no veo el momento de volver a ver tus ojos negros… Quizás, este sentimiento sea porque estoy en mis días, o que no quiero estar sin ti. Pero como bien dices, debo alegrarme pues; hoy es un día menos que ayer.
Arwen Ríos Constantine [Alejandra Sierra Ríos] 3/Jun/10
jueves, 3 de junio de 2010
martes, 1 de junio de 2010
Víctima de amor.

La luz tenue de la Luna arropa mi cuerpo abandonado en los rosales punzantes como las botellas rotas de cristal. La sangre negra acaricia la palidez de mi piel blanca, y fluye, junto a ella, lo que una vez fueron mis miedos, mis sueños, mis pasiones.
Lamento haber sido tan idiota, y haber permitido que lo que hubiera sido mi amor, fuera mi verdugo. Utilizándome; prostituyendo mi boca por sus besos. Engañándome; prostituyendo mis manos por acariciar su piel.
Y aquí estoy, hace 25 minutos derramé mi último suspiro. Aquí estoy, vagando en el cementerio, recibiendo una cálida bienvenida por parte de los muertos. “No debiste querer aparentar mas edad haciendo cosas que no te correspondían, pobrecilla”. Me dijo un chico de los años 50.
¿Cómo te llamas? Preguntó. “Jennifer”, contesté. Pues para nosotros de ahora en adelante no serás más que; “La fille de la Tenebre”.
“La fille de la Tenebre”… Vaya, úy, que miedo. (Sarcasmo, Sigo siendo imbécil)
Arwen Ríos Constantine [Alejandra Sierra Ríos] 1/Jun/10
Hace muchísimo tiempo que no escribo cosas de este tipo. Al menos puede ser una señal de que mi musa ha vuelto y he recuperado la capacidad de escribir espontáneamente... Y no sólo escribir cosas que hablen de mi padre, o de Amor. No es la gran cosa, pero es un nuevo comienzo!
NOTA: Intenté traducir al Francés lo siguiente "La niña de la Oscuridad" a "La fille de la tenebre", no sé si esté bien escrito. Por lo que perdonad por la metida de pata en dado caso de que este equivocada. Gracias!
viernes, 28 de mayo de 2010
Como la primera vez.

Sus cuerpos se acercaron sigilosamente con timidez para darse un abrazo, acercaron sus rostros, jugaron con sus narices, quedaron embobados; Entonces, sonrieron como dos buenos tontos, y estallaron en un beso de amor, de un amor puro e inocente, de un amor verdadero…
“No puedo creer que después de un año y algo más, me siga poniendo nerviosa al verte, como si todos los días fueran el primero en el cual, nos conocimos, Te amo”.
Alejandra Sierra Ríos [Arwen Ríos Constantine] 28/Mayo/2010
miércoles, 5 de mayo de 2010
Una carta para mi Papá.
Desperté confundida, en la oscuridad de mi habitación. Había soñado otra vez contigo, tenía tanto tiempo que no lo hacia, quizás un mes, o dos… Pero fue algo extraño; Oía unos pasos que yo reconocí como tuyos, (Aunque pensaba que tal vez sería Víctor o Juanjo), al acercarte a la puerta de mi cuarto, dudoso si abrir la puerta o no para saber si estoy dormida, hasta que al final la abres preguntado: ¿Alejandra? Con un tono de preocupación.
Entonces yo no hice nada, sabiendo que eras tu, pero preguntándome “ si está muerto, ¿Qué hace aquí?” Caminas rápido hacia a mi para arroparme ya que estaba desarropada, diciendo mientras me abrazas “Te vas a enfermar hija…” (Entonces no se si lo decías como cuando andaba descalzada por casa que me obligabas a ponerme mis chanclas porque vivías comentando que enfermaría, o no se si apareciste en mi sueño para advertirme). Y creo que desapareciste. Porque al despertar me sentí tan mal que quise ignorar el sueño que tuve contigo.
Luego volví a tener otro sueño, eras mas joven, tenías el pelo corto, y me llevabas a una casa rarísima con una guitarra roja eléctrica en tus manos. No recuerdo qué más sucedió en el sueño, solo que te pregunté: Papá, ¿Por qué siempre desapareces en mis sueños? ¿Por qué me dejas sola?
“Porque no dejan que mi cuerpo se quede por mucho tiempo, lo siento. Pero no te dejo sola, aún mi cuerpo desaparezca estoy contigo, solo que no me ves”.
Luego nos pusimos a ver cosas (Repito, Todo lo soñado sabiendo que estás en el cielo), pude decirte otra vez tímidamente como siempre suelo hacer “Sabes que te quiero, ¿no?” y tu me contestaste riendo: “Claro hija, yo también” giré para ver algo, cuando di la vuelta, no estabas.
“¿Papá? ¿Papá? Volvió a desaparecer… ¡Ah no! ¡Si sigue aquí! Solo que no lo veo…”
Y ese fue mi sueño. Simple, por las cosas que recuerdo, bonito inclusive, pero doloroso porque quizás todo fue una burla de mi subconsciente, o no sé si en realidad me visitaste.
Ojalá pudieras visitarme en mis sueños… Ojalá sea eso.
Te extraño Papá, mucho.
Arwen Ríos Constantine. 04/Mayo/2010
Nota: No me molesto en corregir, porque esto fue un pequeño desahogo.
Entonces yo no hice nada, sabiendo que eras tu, pero preguntándome “ si está muerto, ¿Qué hace aquí?” Caminas rápido hacia a mi para arroparme ya que estaba desarropada, diciendo mientras me abrazas “Te vas a enfermar hija…” (Entonces no se si lo decías como cuando andaba descalzada por casa que me obligabas a ponerme mis chanclas porque vivías comentando que enfermaría, o no se si apareciste en mi sueño para advertirme). Y creo que desapareciste. Porque al despertar me sentí tan mal que quise ignorar el sueño que tuve contigo.
Luego volví a tener otro sueño, eras mas joven, tenías el pelo corto, y me llevabas a una casa rarísima con una guitarra roja eléctrica en tus manos. No recuerdo qué más sucedió en el sueño, solo que te pregunté: Papá, ¿Por qué siempre desapareces en mis sueños? ¿Por qué me dejas sola?
“Porque no dejan que mi cuerpo se quede por mucho tiempo, lo siento. Pero no te dejo sola, aún mi cuerpo desaparezca estoy contigo, solo que no me ves”.
Luego nos pusimos a ver cosas (Repito, Todo lo soñado sabiendo que estás en el cielo), pude decirte otra vez tímidamente como siempre suelo hacer “Sabes que te quiero, ¿no?” y tu me contestaste riendo: “Claro hija, yo también” giré para ver algo, cuando di la vuelta, no estabas.
“¿Papá? ¿Papá? Volvió a desaparecer… ¡Ah no! ¡Si sigue aquí! Solo que no lo veo…”
Y ese fue mi sueño. Simple, por las cosas que recuerdo, bonito inclusive, pero doloroso porque quizás todo fue una burla de mi subconsciente, o no sé si en realidad me visitaste.
Ojalá pudieras visitarme en mis sueños… Ojalá sea eso.
Te extraño Papá, mucho.
Arwen Ríos Constantine. 04/Mayo/2010
Nota: No me molesto en corregir, porque esto fue un pequeño desahogo.
domingo, 25 de abril de 2010
Una canción que una vez me dedicó mi Padre.
Papá Cuentame Otra Vez
Ismael Serrano
Papá cuéntame otra vez ese cuento tan bonito
de gendarmes y fascistas, y estudiantes con flequillo,
y dulce guerrilla urbana en pantalones de campana,
y canciones de los Rolling, y niñas en minifalda.
Papá cuéntame otra vez todo lo que os divertisteis
estropeando la vejez a oxidados dictadores,
y cómo cantaste Al Vent y ocupasteis la Sorbona
en aquel mayo francés en los días de vino y rosas.
Papá cuéntame otra vez esa historia tan bonita
de aquel guerrillero loco que mataron en Bolivia,
y cuyo fusil ya nadie se atrevió a tomar de nuevo,
y como desde aquel día todo parece más feo.
Papá cuéntame otra vez que tras tanta barricada
y tras tanto puño en alto y tanta sangre derramada,
al final de la partida no pudisteis hacer nada,
y bajo los adoquines no había arena de playa.
Fue muy dura la derrota: todo lo que se soñaba
se pudrió en los rincones, se cubrió de telarañas,
y ya nadie canta Al Vent, ya no hay locos ya no hay parias,
pero tiene que llover aún sigue sucia la plaza.
Queda lejos aquel mayo, queda lejos Saint Denis,
que lejos queda Jean Paul Sartre, muy lejos aquel París,
sin embargo a veces pienso que al final todo dio igual:
las ostias siguen cayendo sobre quien habla de más.
Y siguen los mismos muertos podridos de crueldad.
Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.
Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.
Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.
Ismael Serrano
Papá cuéntame otra vez ese cuento tan bonito
de gendarmes y fascistas, y estudiantes con flequillo,
y dulce guerrilla urbana en pantalones de campana,
y canciones de los Rolling, y niñas en minifalda.
Papá cuéntame otra vez todo lo que os divertisteis
estropeando la vejez a oxidados dictadores,
y cómo cantaste Al Vent y ocupasteis la Sorbona
en aquel mayo francés en los días de vino y rosas.
Papá cuéntame otra vez esa historia tan bonita
de aquel guerrillero loco que mataron en Bolivia,
y cuyo fusil ya nadie se atrevió a tomar de nuevo,
y como desde aquel día todo parece más feo.
Papá cuéntame otra vez que tras tanta barricada
y tras tanto puño en alto y tanta sangre derramada,
al final de la partida no pudisteis hacer nada,
y bajo los adoquines no había arena de playa.
Fue muy dura la derrota: todo lo que se soñaba
se pudrió en los rincones, se cubrió de telarañas,
y ya nadie canta Al Vent, ya no hay locos ya no hay parias,
pero tiene que llover aún sigue sucia la plaza.
Queda lejos aquel mayo, queda lejos Saint Denis,
que lejos queda Jean Paul Sartre, muy lejos aquel París,
sin embargo a veces pienso que al final todo dio igual:
las ostias siguen cayendo sobre quien habla de más.
Y siguen los mismos muertos podridos de crueldad.
Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.
Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.
Ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.
viernes, 23 de abril de 2010

Recuerdo que ella llevaba un vestido de estos que se llevan mucho en primavera, de seda, blanco y flores estampadas. Estaba sentada en una mesa de las de afuera de un bar de la zona colonial, enfrascada en el pedazo de ladrillo que estaba leyendo, sola, contemplando de vez en cuando a los viejitos que daban de comer a las palomas, a los jóvenes cruzar, y entonces, escribió en una servilleta:
"No te imaginas cómo me gustaría que estuvieras aquí, conmigo. Sentados en cualquier banco debajo de cualquier farol, abrazados, sonriendo como dos tontos enamorados, ver a los niños jugar, los góticos fumar, y a los viejitos recordar la época que ahora vivimos tu y yo
Siempre tuya.
A.S.R”.
Arwen Ríos Constantine [Alejandra Sierra Ríos] 23/Abril/2010
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