jueves, 2 de septiembre de 2010

Hola pajarito, ¿Nos hacemos compañía?

Y entonces, mientras mi corazón arañado preguntaba ¿Dónde estás? Se acercó un pajarito para contarme su triste historia de amor, y así, se hizo colega mío, y nos fuimos de copas para olvidar nuestra pérdida... El tontorrón casi se choca con un árbol por la borrachera que tenía, y yo, casi choco con un farol de la calle 67.

lunes, 30 de agosto de 2010

Alejandradas

Creo en el país de nunca jamás, en los Reyes Magos... En Papá Noel, en el ratoncito Pérez, y me mola mucho Disney. ¿Y qué?

domingo, 29 de agosto de 2010

jueves, 3 de junio de 2010

Te extraño.

Huelo la gorra negra que dejaste olvidada ayer; Cierro los ojos,  estos comienzan a aguarse al extender mis manos y no encontrarte… Son tres días sin ti,  no sé cuándo volveré a verte, y eso me entristece porque los segundos de mi existencia se hacen eternos y no veo el momento de volver a ver tus ojos negros… Quizás, este sentimiento sea porque estoy en mis días, o que no quiero estar sin ti. Pero como bien dices, debo alegrarme pues; hoy es un día menos que ayer.



Arwen Ríos Constantine [Alejandra Sierra Ríos] 3/Jun/10

martes, 1 de junio de 2010

Víctima de amor.


La luz tenue de la Luna arropa mi cuerpo abandonado en los rosales punzantes como las botellas rotas de cristal. La sangre negra acaricia la palidez de mi piel blanca, y fluye, junto a ella, lo que una vez fueron mis miedos, mis sueños, mis pasiones.

Lamento haber sido tan idiota, y haber permitido que lo que hubiera sido mi amor, fuera mi verdugo. Utilizándome; prostituyendo mi boca por sus besos. Engañándome; prostituyendo mis manos por acariciar su piel.

Y aquí estoy, hace 25 minutos derramé mi último suspiro. Aquí estoy, vagando en el cementerio, recibiendo una cálida bienvenida por parte de los muertos. “No debiste querer aparentar mas edad haciendo cosas que no te correspondían, pobrecilla”. Me dijo un chico de los años 50.
¿Cómo te llamas? Preguntó. “Jennifer”, contesté. Pues para nosotros de ahora en adelante no serás más que; “La fille de la Tenebre”.

“La fille de la Tenebre”… Vaya, úy, que miedo. (Sarcasmo, Sigo siendo imbécil)


Arwen Ríos Constantine [Alejandra Sierra Ríos] 1/Jun/10


Hace muchísimo tiempo que no escribo cosas de este tipo. Al menos puede ser una señal de que mi musa ha vuelto y he recuperado la capacidad de escribir espontáneamente... Y no sólo escribir cosas que hablen de mi padre, o de Amor. No es la gran cosa, pero es un nuevo comienzo!

NOTA: Intenté traducir al Francés lo siguiente "La niña de la Oscuridad" a "La fille de la tenebre", no sé si esté bien escrito. Por lo que perdonad por la metida de pata en dado caso de que este equivocada. Gracias!

viernes, 28 de mayo de 2010

Como la primera vez.


Sus cuerpos se acercaron sigilosamente con timidez para darse un abrazo, acercaron sus rostros, jugaron con sus narices, quedaron embobados; Entonces, sonrieron como dos buenos tontos, y estallaron en un beso de amor, de un amor puro e inocente, de un amor verdadero…

“No puedo creer que después de un año y algo más, me siga poniendo nerviosa al verte, como si todos los días fueran el primero en el cual, nos conocimos, Te amo”.


Alejandra Sierra Ríos [Arwen Ríos Constantine] 28/Mayo/2010

miércoles, 5 de mayo de 2010

Una carta para mi Papá.

Desperté confundida, en la oscuridad de mi habitación. Había soñado otra vez contigo, tenía tanto tiempo que no lo hacia, quizás un mes, o dos… Pero fue algo extraño; Oía unos pasos que yo reconocí como tuyos, (Aunque pensaba que tal vez sería Víctor o Juanjo), al acercarte a la puerta de mi cuarto, dudoso si abrir la puerta o no para saber si estoy dormida, hasta que al final la abres preguntado: ¿Alejandra? Con un tono de preocupación.

Entonces yo no hice nada, sabiendo que eras tu, pero preguntándome “ si está muerto, ¿Qué hace aquí?” Caminas rápido hacia a mi para arroparme ya que estaba desarropada, diciendo mientras me abrazas “Te vas a enfermar hija…” (Entonces no se si lo decías como cuando andaba descalzada por casa que me obligabas a ponerme mis chanclas porque vivías comentando que enfermaría, o no se si apareciste en mi sueño para advertirme). Y creo que desapareciste. Porque al despertar me sentí tan mal que quise ignorar el sueño que tuve contigo.

Luego volví a tener otro sueño, eras mas joven, tenías el pelo corto, y me llevabas a una casa rarísima con una guitarra roja eléctrica en tus manos. No recuerdo qué más sucedió en el sueño, solo que te pregunté: Papá, ¿Por qué siempre desapareces en mis sueños? ¿Por qué me dejas sola?

“Porque no dejan que mi cuerpo se quede por mucho tiempo, lo siento. Pero no te dejo sola, aún mi cuerpo desaparezca estoy contigo, solo que no me ves”.

Luego nos pusimos a ver cosas (Repito, Todo lo soñado sabiendo que estás en el cielo), pude decirte otra vez tímidamente como siempre suelo hacer “Sabes que te quiero, ¿no?” y tu me contestaste riendo: “Claro hija, yo también” giré para ver algo, cuando di la vuelta, no estabas.

“¿Papá? ¿Papá? Volvió a desaparecer… ¡Ah no! ¡Si sigue aquí! Solo que no lo veo…”

Y ese fue mi sueño. Simple, por las cosas que recuerdo, bonito inclusive, pero doloroso porque quizás todo fue una burla de mi subconsciente, o no sé si en realidad me visitaste.

Ojalá pudieras visitarme en mis sueños… Ojalá sea eso.

Te extraño Papá, mucho.

Arwen Ríos Constantine. 04/Mayo/2010


Nota: No me molesto en corregir, porque esto fue un pequeño desahogo.